Síguenos en:
bluesky macvac

MasauR

MasauR

MasauR (Maite Sánchez Urueña) es grabadora, fotógrafa, gestora cultural y galerista, entre otras muchas cosas.

Su trabajo se caracteriza por una constante inquietud por conocer, explorar e incorporar nuevas técnicas y posibilidades al lenguaje de la fotografía y el grabado, con el fin de investigar y fusionar elementos raramente implementados a la creación gráfica. En su obra narra reflexiones introspectivas a través de sus piezas, aportando una contemporaneidad a la fotografía y la obra gráfica al hacerlas convivir bajo una fusión de técnicas. Huye de crear obras meramente contemplativas sino que critica, discierne e invita al espectador a recapacitar sobre el mundo que le rodea.

Codirige, junto a Javier Montorcier, Est_ArtSpace, un espacio de Arte Contemporáneo con un enfoque 360º, integra creación, exhibición, formación y mediación cultural en un entorno vivo y en constante transformación, que busca romper la barrera que existe entre el público general y las manifestaciones artísticas y culturales contemporáneas mediante el acercamiento y el intercambio, a través de exposiciones, encuentros, talleres, mesas redondas y coloquios, monográficos, eventos y espectáculos relacionados con el ámbito de las artes.

Año: Madrid, 1970

Documentación sobre el artista en CIDA: Consulta

Página personal:  https://www.instagram.com/masaur_artworks https://estartspace.com/

OBRAS

Título de la obra: Doubting evolution IV

Año: 2012

Medidas: 49 x 69 cm

Técnica: Imagen digital, fotolitografía sobre papel BFK Rives 270gr/m2 y fotopolimero sobre cerámica

Tipología: Fotografía, grabado y cerámica
Inventario: 1086

Contexto: doubting evolution – Del Paleolítico a nuestros días… Este trabajo empezó a gestarse cuando un cierto día en el que trabajando giré la mirada y vi la enciclopedia de Historia del Arte, ahí estaba, en uno de los estantes de mi pequeña biblioteca, realmente con cara de aburrida…las nuevas tecnologías, las prisas diarias, y la falta de tiempo libre la habían relegado a ser un “objeto decorativo”. Alargué la mano con el firme propósito de reparar el daño de haberla dado ese estatus ofensivo, y cada día leer al menos 10 o 20 página, (idea peregrina y bastante ilusa, sabiendo el ritmo de mi día a día, y mi facilidad para irme por las ramas cuando algo “llama mi atención”… pero la intención en aquel momento, era sincera). Y lógicamente, mi viaje por la Historia del Arte comenzó en ese momento en que el hombre siente la necesidad de buscar materiales que permitan que sus creaciones perduren, en un principio sólo con la intención de que les acompañen en su quehacer diario, interpolando utilidad y belleza; y un poco más adelante, plasmándolo en paredes que le otorgarían perdurabilidad. Así que allí estaba yo, en pleno Paleolítico, descubriendo la habilidad para tallar de un ser humano hace unos 40.000 años a.c., e intuyendo su necesidad de crear, de adornar, en definitiva, de ir moldeando la palabra Arte. Pasando aquellas páginas, las imágenes me iban provocando un pensamiento paralelo, en ciertos aspectos no eran tan diferentes los comportamientos de entonces y los de nuestros días, a veces incluso puede parecer que hubiéramos retrocedido en vez de avanzar, a pesar del tiempo transcurrido. El ser humano se presupone que tiene una capacidad innata para aprender, pero realmente empezaba a invadirme la duda, de si aprendemos lo correcto con el paso de los años. Ya estaba sembrado el germen de “doubting evolution”. Esta serie se compone de 5 piezas que abordan 5 temáticas: La estética femenina, el aprovisionamiento, el entorno animal, la vivienda y la seducción. En cada pieza, cada una de estas situaciones de nuestros días se enfrentan a su análogo del paleolítico o Neolítico. IV – APROVISIONAMIENTO – Una escena de caza sobre roca del Neolítico, hallada en la cueva dels Cavalls, Valltorta (Castellón); enfrentada a la abundancia y facilidad que nos otorgan las tiendas de alimentación. ¿realmente hemos evolucionado? En este caso, podría parecer que sí hemos aprendido algo con los años, pero la ironía de nuestros días ¡está servida!, tenemos las baldas de supermercados llenas hasta reventar, sólo con un gesto tan sencillo como alargar la mano, se nos ofrece la posibilidad de estar alimentados de forma sana; pero vivimos en un tiempo en que los desórdenes alimenticios llegan a cotas insospechadas y en que no le damos ningún valor a conseguir alimento, damos importancia a cómo obtener el dinero para comprarlo. ¿qué es lo que nos pasa? Lo tenemos tan fácil, y aún así somos autodestructivos.